CONCEPTOS GENERALES .
Las interacciones entre agentes biológicamente activos son un hecho que se produce en el transcurso de la vida cotidiana con gran frecuencia. Como ejemplos podemos enumerar algunas situaciones que tienen lugar en gran variedad de escenarios, en las que los agentes implicados son susceptibles de estar sometidos al fenómeno de las interacciones.
En la bibliografía científica podemos encontrar numerosos estudios que demuestran la existencia de ventajas relacionadas con las asociaciones, en distintas especialidades de la medicina, como puede ser la de los antineoplásicos en el tratamiento del cáncer, la de antimicrobianos en infecciones, etc. Las interacciones también han de ser tomadas en consideración en el ámbito clínico en los casos de politerapias, en estas situaciones los pacientes reciben combinaciones de fármacos debido a que coexisten varias patologías y a pesar de que estas asociaciones no se administran con el fin de obtener una interacción, ésta puede presentarse produciendo en muchos casos, serios problemas para el paciente.
Por otra parte, parece probable que muchos procesos fisiológicos y patológicos como pueden ser la diferenciación celular, activación plaquetaria, respuesta inmunológica, respuesta inflamatoria, y muchos otros más, estén gobernados por interacciones sinérgicas o antagónicas entre mediadores biológicos. Podría ser que para que un sistema o mecanismo alcanzase el efecto máximo, fuera necesaria la existencia de una interacción sinérgica de varios componentes asegurando así, que en los procesos fisiológicos importantes no se consigue la funcionalidad total sin que interaccionen los distintos factores. Por otra parte, las interacciones que resultan en un antagonismo, podrían servir para limitar el grado de operatividad de dichos procesos.
Es obvio que las interacciones entre agentes biológicos activos tienen una importancia incuestionable, fundamentalmente en el campo de la terapéutica.
Antes de comenzar una descripción más detallada de conceptos relacionados con las interacciones, es preciso aclarar la diferencia que existe entre los términos asociación e interacción de agentes. Asociar es administrar o poner en contacto dos o más sustancias activas, que pueden posteriormente interaccionar o no entre ellas, es decir, asociación e interacción son dos términos secuenciales, uno de los cuales es resultado del otro.
Las interacciones se definen generalmente como sinérgicas o antagónicas. Expresado de un modo general, sinergia significa “trabajar conjuntamente”, y antagonismo “trabajar uno en contra del otro”, lo que implica la existencia de un estado intermedio de interacción cero o no interacción en el que los agentes en combinación no se comportan como en ninguno de los dos casos descritos anteriormente. En este caso el efecto observado es la suma de los efectos de los agentes individuales
Aunque existe un acuerdo general sobre el significado básico de estas aseveraciones, la cuantificación de las interacciones no siempre se lleva a cabo utilizando los mismos métodos. Intuitivamente podríamos esperar que el efecto de la combinación superase o no el efecto de sus constituyentes, pero no existe consenso en como establecer si el incremento o descenso de efecto obtenido con respecto al esperado, son producto de una verdadera interacción.
Algunos autores han evaluado la posibilidad de establecer la presencia y características de una interacción en base a los mecanismos de acción de los fármacos que se asocian, sin embargo, estos mecanismos son en muchos casos desconocidos lo que invalida este tipo de evaluación. Por lo tanto, esta no es la base sostenible sobre la que estudiar las interacciones y sinergia y antagonismo, no pueden ser adecuadamente definidas como divergencias de lo que se espera según el mecanismo de acción de los componentes.
Si descartamos la desviación de lo esperado basada en el mecanismo de acción como base para calificar y cuantificar las interacciones, nos resta utilizar sus curvas dosis-efecto, es decir, la relación entre las dosis administradas de los agentes y sus combinaciones y los efectos observados.
Utilizando este planteamiento, se establece la presencia de interacción cuando el efecto de la combinación difiere del efecto esperado de sus curvas dosis-efecto individuales. Se construye un modelo empírico de interacción cero y las divergencias o desviaciones con respecto al mismo se definen como interacción. Los requerimientos de este modelo son análogos a los de la evaluación de datos en estadística no paramétrica, los cuales evalúan la posibilidad de que dos grupos de valores provengan de poblaciones con la misma distribución. Para ello no es necesario saber qué representan esos valores, cual es la distribución real de la que provienen, ni tan solo si de hecho, son los mismos o diferentes.
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